Comenzaremos hablando de quien era St Olav

Who was St Olav? An English translation is found lower down.

Comenzaremos hablando de quien era St Olav. St Olav fue el rey de Noruega a lo largo del siglo XI, y destaca por ser la persona que estableció la religión cristiana como oficial en el país nórdico, hecho que le valió para que la Iglesia Católica tras su muerte le reconociera el estatus de Santo.

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A día de hoy, y en recuerdo del santo, se está intentando crear una ruta peregrina que ocuparía gran parte del norte de Europa (Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia), y nuestro cometido dentro del proyecto, como estudiantes de turismo, fue probar diferentes rutas alrededor del archipiélago de Turku y estudiar su viabilidad.

Nuestra aventura comenzó un viernes, 7 de abril, cogimos un bus local desde Kaupatori (Turku), hasta Sattmark, que es donde empezaríamos a caminar hasta el puerto. Allí cogeríamos nuestro primer barco dirección a la isla de Pargas. Durante nuestro camino hacia Pargas, tuvimos un encuentro con James, el organizador del proyecto, el cual nos condujo hacia una colina cruzando el bosque, y en la cima de la colina pudimos observar uno de los paísajes más maravillosos de toda nuestra aventura, teníamos una vista privilegiada de todo el archipiélago, siendo una imagen digna de recordar.

Tras este pequeño desvío seguimos caminando por la ruta principal, en dirección al hotel donde pasaríamos la primera noche, en Vestergard. Antes de llegar a nuestro destino, encontramos, de camino una fábrica de vasos, la cual desafortunadamente estaba cerrada. A continuación, llegamos a Vestergard, donde dormimos en un magnífico hotel, en medio de la naturaleza, y cuyo desayuno fue simplemente maravilloso.

La siguiente mañana fuimos dirección a nuestro nuevo destino, Grannas. Al principio caminamos por la carretera principal, junto al mar, teniendo unas vistas realmente bonitas. Tras esto cruzamos dos largos puentes que unían las vistas, hacía muchísimo viento, e incluso daba un pelín de vértigo, pero las vistas que se tenían desde los puentes fue de lo mejorcito del segundo día.

Hicimos una parada para comer en Nauvo, en un restaurante junto al puerto, con lo cual aprovechamos para visitar el pueblo. Tras esto , y ya que la distancia entre Nauvo y Grannas era muy escasa, y teníamos suficiente tiempo para caminar, decidimos tomar una ruta alternativa, y cruzar bosque a través, escalando pequeños desniveles, y bordeando el lago que separaban ambos emplazamientos. Fue realmente un reto, si bien,  la distancia no era muy larga, el desnivel y la compleja orografía del mismo, nos hizo tomarnos un buen tiempo para completar ese trayecto.

Finalmente llegamos a Grannas, donde pudimos descansar, como curiosidad decir que el hotel estaba lleno de pescadores, que estaban “disfrutando” la noche.

La mañana siguiente nos dispusimos a realizar la última marcha senderista, esta vez, con dos compañeras menos, las cuales tuvieron problemas musculares debido al sobreesfuerzo del día anterior, con lo cual tan solo dos personas cubriríamos la distancia final de 24 kilómetros entre Grannas y Korpoo.

Fue el día que más distancia recorrimos, pero a su vez fue el día más asequible en cuanto a dificultad del trayecto. Comenzamos caminando por unos caminos alternativos que bordeaban un largo, probablemente, las mejores vistas del último día. Tras esto, volvimos a la carretera principal, y ya no la abandonamos en todo el día. Podemos destacar como curiosidad, que tuvimos que coger otro barco para cruzar entre islas (estos viajes en barco son gratis), y que en nuestro camino hacia Korpoo, nos encontramos una furgoneta vendiendo helados en medio de la nada. ¡Sin duda fue un buen incentivo!

Tras este pequeño descanso, llegamos al final hacia nuestro destino, sin mucho más que destacar, ya que esta última parte de la ruta nos dedicamos a seguir la carretera principal. Allí nos esperaban nuestras compañeras en el hotel, y tras descansar un poco, nos fuimos a cenar a un restaurante cercano. ¡Era genial tener todo el hotel solo para nosotros!

El día siguiente volvimos en autobús, ya para Turku, después de haber recorrido 70 kilómetros en solo un fin de semana, estábamos muy cansados, pero fue curioso ver como el autobús montaba en el barco para cruzar las islas.

Sin duda para un español, es una gran experiencia, poder disfrutar de este tipo de paísaje, ya que de la zona que vengo yo no es muy común ver tanto paisaje verde junto.

Joaquin Galve

 English

We’ll start by talking about St Olav. St Olav was the king of Norway throughout the eleventh century, and stands out for being the person who established the Christian religion as an official in the Nordic country, a fact that earned him so that the Catholic Church after his death recognized the status of Saint .

To this day, and in memory of the saint, we are trying to create a pilgrim route that would occupy much of northern Europe (Norway, Sweden, Finland and Russia), and our mission as tourism students was to prove Different routes around the Turku archipelago and study their viability.

Our adventure started on a Friday, April 7, we took a local bus from Kaupatori (Turku), to Sattmark, which is where we would start walking to the port. There we would take our first boat direction to the island of Pargas. On our way to Pargas, we had a meeting with James, the organizer of the project, who led us up a hill through the forest, and at the top of the hill we were able to observe one of the most wonderful landscapes of our adventure, we had one Privileged view of the entire archipelago, an image worth remembering.

After this small detour we continue walking along the main route, towards the hotel where we would spend the first night, in Vestergard. Before arriving at our destination, we found, on the way a glass factory, which unfortunately was closed. Then we arrived at Vestergard, where we slept in a magnificent hotel, in the middle of nature, and whose breakfast was simply wonderful.

The next morning we went to our new destination, Grannas. At first we walked along the main road, by the sea, having really nice views. After this we crossed two long bridges that joined the view, it was very windy, and even gave a freak of vertigo, but the views that were had from the bridges was the best of the second day.

We made a stop to eat in Nauvo, in a restaurant next to the port, which we used to visit the town. After this, and since the distance between Nauvo and Grannas was very scarce, and we had enough time to walk, we decided to take an alternative route, and cross forest through, climbing small slopes, and bordering the lake that separated both sites. It was really a challenge, although the distance was not very long, the unevenness and the complex orography of it, made us take a good time to complete that journey.

Finally we arrived at Grannas, where we could rest, as curiosity to say that the hotel was full of fishermen, who were “enjoying” the night.

The next morning we set out to make the last senderista march, this time, with two less companions, who had muscular problems due to the overexertion of the previous day, with which only two people would cover the final distance of 24 kilometers between Grannas and Korpoo .

It was the day that we traveled the most, but in turn it was the most affordable day in terms of difficulty of the trip. We started walking along alternative paths that bordered a long, probably the best view of the last day. After this, we returned to the main road, and we did not abandon it all day. We can point out as curiosity, that we had to catch another boat to cross between islands (these boat trips are free), and that on our way to Korpoo, we found a van selling ice cream in the middle of nowhere. It was certainly a good incentive!

After this small break, we arrive at the end towards our destination, without much more to emphasize, since this last part of the route we dedicated to follow the main road. There our companions waited for us in the hotel, and after a little rest, we went to dinner at a nearby restaurant. It was great to have the whole hotel just for us!

The next day we went back by bus to Turku, after traveling 70 kilometers in just one weekend, we were very tired, but it was curious to see how the bus was riding on the boat to cross the islands.

Without a doubt for a Spanish, it is a great experience, to be able to enjoy this type of scenery, since of the area that I come I is not very common to see so much green landscape together.

Joaquin Galve

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